Si estás pensando refinanciar o repactar tu crédito, ten en consideración estás recomendaciones

Si estás pensando refinanciar o repactar tu crédito, ten en consideración estas recomendaciones

Refinanciar o repactar un crédito permite cambiar el valor de la cuota, para hacerla más cómoda a tu capacidad de pago, cómo también modificar el número de cuotas y el plazo del crédito.

Si estás pagando un crédito, hipotecario o de consumo, y con la actual contingencia de salud te has visto complicado para mantener al día el pago de tus cuotas, tal vez te sirva considerar realizar una refinanciación, o una repactación.

Lo primero que te sugerimos hacer es un orden de todos tus ingresos y gastos, pues esto te permitirá tener claridad de tu capacidad de pago mensual. En caso que determines que requieres reorganizar tus pagos de créditos, puedes considerar la refinanciación o repactación. Ambos no significan lo mismo, aunque suele usarse como sinónimos.

El refinanciamiento de una deuda se realiza sin estar con mora de cuotas, y consiste básicamente en solicitar un crédito con nuevas condiciones para pagar el préstamo original. En cambio, la repactación se lleva a cabo cuando ya adeudas una o más cuotas, o sea, ya enfrentaste problemas para mantener al día los pagos.

En ambos casos, la idea es acordar con tu institución financiera unas nuevas condiciones para tu crédito. Estas pueden ser, por ejemplo, un menor valor en la cuota, más cómodo de pagar, pero ahora en un plazo mayor. Debes tener en cuenta que este nuevo crédito tomará el saldo de tu préstamo anterior, y le sumará nuevos intereses, esto porque ahora tienes más plazo para pagar la deuda.

Ambos caminos pueden ser una posibilidad para alivianar tu situación en las actuales circunstancias que vivimos, y recuerda, es relevante que tengas claridad de tu situación financiera.

Es importante también que, para tomar la decisión de repactar o refinanciar, tengas presente estas cuatro variables
• Nueva tasa de interés.
• Cuotas mensuales.
• Plazo del crédito.
• Costo total por refinanciar.

Muchas veces las personas buscan refinanciar sus créditos cuando las tasas de interés están bajas. En el actual escenario de contingencia de salud, el Gobierno y la banca han anunciado el ofrecimiento de tasas preferenciales, incluso tasas reales de 0% (si tu crédito es de 1 UF, pagarás al final del periodo también 1 UF, aunque el monto será mayor debido al aumento de la inflación). Esto haría más conveniente para algunas personas la opción de repactar sus deudas.

Respecto a las cuotas mensuales, al realizar una refinanciación o repactación, el valor que pagues podría cambiar hacia arriba o hacia abajo, esto dependerá del monto total del nuevo préstamo, la cantidad de pagos en que lo pactes, y el plazo del crédito.

No olvides que si, por ejemplo, tu crédito eran 24 cuotas de $100.000 ($2.400.000 en total), con una repactación podrías conseguir bajar el valor de la cuota a $70.000, pero ahora en 36 cuotas ($2.520.000). El monto a pagar sube, pero las cuotas se hacen más accesibles. En este mismo punto, considera que se alarga el plazo del crédito, y si antes terminabas de pagar en 24 meses, ahora será en 36. Ten presente este nuevo plazo para organizar tus finanzas en el mediano y largo plazo. Recuerda que en la medida en que seas ordenado financieramente, podrás enfrentar mejor este periodo.

Por último, es muy importante que sepas cuál será el monto final que pagarás, que es el Costo Total del Crédito (CTC), así podrás tomar la decisión de repactar o refinanciar tu deuda con toda la información que necesites. Además, conocer el CTC es importante ya que, en el caso del refinanciamiento de créditos hipotecarios, con esta cifra podrás cotizar en diversos bancos y quedarte con la alternativa que más te convenga. Entre más información tengas para entender y comparar, estarás mejor preparado para enfrentar los desafíos que vienen.

Otros dos elementos importantes que debes conocer al momento de repactar un crédito, es que, al hacerlo, se genera un nuevo crédito, y el antiguo se extingue, por lo que, si en el préstamo antiguo estabas atrasado, o incluso en DICOM, eso desaparece, y ahora debes preocuparte de mantenerte al día en este nuevo préstamo.

Finalmente, recuerda que debes conocer la tasa de interés, el valor de la cuota mensual, el nuevo plazo y el costo total del crédito que pagarás.

Esperamos que estas recomendaciones puedan ser de ayuda para ti, ten en consideración que en la medida que seas ordenado podrás tomar las mejores decisiones.

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