Fondo de Emergencia

Fondo de Emergencia: ¿cómo crearlo, y cuánto dinero debe tener?

Algo que toda persona debería tener es un fondo de ahorro de emergencia. Puede ayudarte a cubrir desde una urgencia con el dentista a una reparación inesperada en tu casa, o incluso permitirte sortear unos meses sin trabajo o una severa restricción de ingresos, como sucede hoy a muchas personas en el contexto de la contingencia por COVID-19.

Si ya has logrado ordenar tu presupuesto, organizando todos tus ingresos y gastos, y conseguiste dejar un monto libre para el ahorro, entonces es momento de pensar en crear un fondo de emergencia.

Este fondo funciona como un seguro del que te haces cargo por tu cuenta. A este fondo podrás recurrir en caso de una emergencia de salud, alguna necesidad económica impostergable, o cualquier imprevisto que se escape de tu presupuesto.
La clave para crearlo es tener disciplina financiera, lo que se resume fácilmente en que si te propones un plan, con montos a ahorrar en forma constante y en un plazo determinado, lo cumplas sin excusas.

Para crear un fondo de emergencia, la primera pregunta que debes hacerte es ¿cuánto dinero debe tener?
El monto de un fondo de emergencia dependerá de cada persona o familia. Aunque, como recomendación se pueden establecer tres tramos, los que igualmente pueden irse cumpliendo en forma progresiva. Esto te ayudará a crear más rápido tu fondo y al mismo tiempo fortalecerás tus hábitos de ahorro.

Primer tramo
¿Cuál es el electrodoméstico más caro que hay en tu casa? Puede ser el refrigerador o el televisor, una parrilla o cualquiera que puedas cuantificar. ¿Recuerda cuánto te costó? Ese monto debería ser el piso de tu fondo de emergencia. ¿Por qué calcularlo de esta forma? Muy simple, si ese electrodoméstico falla, tendrás el dinero suficiente para reponerlo sin endeudarte o alterar tu presupuesto.

Dependiendo del monto que debes reunir y el porcentaje de tu sueldo que éste represente, tal vez no te tome mucho tiempo reunirlo. Lo ideal sería que lo hicieses en unos seis meses. Si ya tienes hábitos de ahorro, tal vez lo consigas antes, pero intenta no tardarte mucho. Ponte una fecha límite y trata de cumplirla.

Segundo tramo
¿Cuánto cuestan unas buenas vacaciones? Sé generoso y piensa en grande. Una semana en Miami, todo pagado y con presupuesto para ir de compras a todos los outlets que encuentres. El monto dependerá de diversas variables específicas a tu realidad financiera y familiar. Ahora, con ese número en mente, proponte reunirlo en como máximo un año. Organiza tus ingresos de tal forma que puedas realizar depósitos mensuales, y si en algún momento del año recibes un bono extra, o alguna gratificación, agrégala a este ahorro.

Cuando lo reúnas, si no tienes motivos para recurrir a él, como una emergencia, sigue ahorrando para hacer crecer más tu fondo, ya que así llegarás al tercer tramo.

Tercer tramo
¿Cuánto te costaría tomarte un año sabático? Realizar este cálculo es muy simple. ¿Cuánto necesitas para vivir cómodamente, sin grandes privaciones, un mes? Cuando llegues a ese número, multiplícalo por doce. Ahí tendrás lo que necesitas para tomarte un año sabático. Como ejemplo, si necesitas $500.000 mensuales, en un año serían $6 millones; y si fuesen $600.000, en un año serían $7,2 millones.

Acá empezamos a hablar de un monto importante, por lo que tu objetivo para reunirlo debería tomarte alrededor de dos años. Si logras conseguirlo antes, mucho mejor, pero tampoco tienes que cambiar demasiado tu rutina de vida para poder ahorrar, ya que, si te afecta y lo comienzas a ver como una carga mayor, es muy probable que lo dejes de lado.

Cuando lo reúnas, reflexiona si lo utilizarás para tomarte ese año sabático que planeas, o le darás otro destino.

Si decides no gastarlo y seguir agregando dinero a tu fondo, lo importante es que de todas formas puedas establecer una meta a alcanzar. Puede ser el pie para una vivienda, o un complemento a tus ahorros previsionales, lo que sería pensar a un plazo más largo aún. En cualquier caso, conseguir crear un fondo de esa magnitud es una gran muestra de disciplina financiera, organización y constancia.

Recuerda que, si eres financieramente ordenado, manejas con disciplina tus ingresos y gastos, y además te apegas con responsabilidad a tu presupuesto, podrás alcanzar una excelente salud financiera y no tendrás problemas para enfrentar situaciones de emergencia.

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