Con el agua al cuello

Con el agua al cuello

28/09/2017

¿No quieres seguir endeudándote pero tu nivel de gastos te impide detenerte y organizarte? En este tema encontrarás las posibles soluciones para ordenarte y recuperar tu salud financiera.

La sabiduría popular dice que no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla. Y esto en la lógica de las finanzas es una verdad fundamental. Debes ser responsable con las deudas y los compromisos que contraes. Vivir con los pies en la tierra y enfrentar los problemas es casi un principio de vida.

¿Cómo conseguirlo? La clave es orden y planificación.

Llegó el momento que te detengas y sepas qué pasó. Esto va a ser como armar un puzle: debes unir pieza por pieza para que se te aclare la película. ¿Por qué, a pesar de que has sido ordenado y no gastas en grandes cosas, no te alcanza para cubrir todos tus gastos?

Esconderse sólo puede agrandar el problema. Hay muchas soluciones posibles. Ante todo “no tomes ninguna decisión apresuradamente”.

Haz una lista que incluya la totalidad de tu carga financiera vigente, vencida o en cobranza judicial. Incluye la institución, la deuda total, la cuota, las cuotas vencidas, el plazo y la tasa de interés.

No pidas ni aceptes otro crédito ni aumento de cupo en tus tarjetas o líneas de crédito, hasta tener clara la dimensión del problema y las soluciones disponibles.

Visita cada institución en la que mantienes deudas y conversa con ellos las posibilidades y condiciones de repactación.

Prioriza las conversaciones de acuerdo al estado de tus deudas: cobranza judicial, vencida y vigente.

Considera la alternativa de consolidar parte o todas tus deudas en un solo crédito. Hay veces en que tener una o dos cuotas al mes puede ayudar a mantener el orden de tu presupuesto.

No tomes una decisión hasta que hayas revisado todas tus opciones en cada institución.

Una vez revisadas todas tus posibilidades de repactación y consolidación de tus deudas, estás en el momento propicio para dar el próximo paso, que de seguro se ajustará a tus posibilidades y te permitirá seguir avanzando con mayor tranquilidad. Sólo así asegurarás tu salud financiera.

Cuanto antes enfrentes el problema, las probabilidades de solucionarlo serán mayores y más rápido podrás recuperar tu salud financiera.

De otro modo, el problema crecerá y te resultará cada vez más difícil salir de él.

¡Actúa a tiempo y no pierdas lo que has acumulado con tanto trabajo!

Financiamiento
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