3 juegos clásicos de oficina

Hoy en día, la mayoría de las empresas tratan de incluir dentro de sus rutinas diarias actividades que ayuden a los empleados a interactuar entre ellos, dar a conocer lo que sienten y, al mismo tiempo, desarrollar habilidades y cualidades tanto individuales como grupales.

Hoy en día, la mayoría de las empresas tratan de incluir dentro de sus rutinas diarias actividades que ayuden a los empleados a interactuar entre ellos, dar a conocer lo que sienten y, al mismo tiempo, desarrollar habilidades y cualidades tanto individuales como grupales.

Crear un ambiente positivo, impulsado por la comunicación, es la base para las buenas relaciones laborales. Ya sea al hablar con un colega, jefe o cliente, la comunicación efectiva es esencial. No sólo reduce la confusión y la frustración dentro de la oficina, también fomenta que los empleados se mantengan comprometidos con el trabajo.

Para lograr estas dinámicas y desarrollar estas capacidades existen juegos muy sencillos que, pese a que antes eran considerados una interrupción, hoy  han ganado un espacio debido a su relevancia en el aumento de la efectividad y productividad de los empleados.

A continuación te presentamos tres ejemplos de estos ejercicios:

1. Para la concentración

Si tu equipo o tus compañeros de trabajo se sienten exhaustos o estresados, este es un juego que les ayudará a sentirse como nuevos. No requiere de mucho tiempo y se recomienda para un grupo de entre 10 y 20 personas.

Los participantes deben ponerse en dos filas, frente a frente. El juego empieza cuando una fila se da vuelta, dándole 40 segundos a la otra para cambiar 10 cosas de ellos mismos, como por ejemplo intercambiar joyas, ropa, soltarse los cordones de los zapatos, hacerse un peinado distinto o cambiar un reloj.

Pasado el tiempo establecido, el primer grupo tiene que darse vuelta y observando a sus contrapartes, enumerar las cosas que cambiaron. Luego de advertir la mayor cantidad de cambios posibles, los grupos deben invertirse, para que ambos hagan el ejercicio.

Esta actividad estimulará la mente de los participantes y desafiará su memoria.

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2. La bolsa sorpresa

Este es un ejercicio que requiere que la gente actúe. Al igual que el anterior es una gran forma para energizar a las personas. No requiere de mucho tiempo, pero sí de ciertos objetos. Para realizarlo debes poner en una bolsa seis objetos (no tienen que ser propios de la oficina) y separar a quienes participen en grupos de tres o más personas.

Cada grupo tendrá que crear una pequeña actuación de tres o cuatro minutos, usando todos los objetos de la bolsa para interpretar actividades propias de su ambiente laboral.

Este juego permite que las personas salgan  de su “zona de confort”, estimula el trabajo en equipo y ayuda a que la gente se sienta más cómoda con sus compañeros.

3. Sal y pimienta

Esta es una excelente actividad para llenar de energías a un equipo y para que las personas se conozcan. No toma mucho tiempo y sólo se necesitan tres materiales: lápiz, cinta adhesiva y un pedazo de papel por participante.

Quien dirija el juego debe escribir en cada papel una palabra que sea parte de una pareja o asociación (por ejemplo, en un papel ying, en otro, yang; luz y oscuridad; sal y pimienta, y así sucesivamente, siempre en pares). Una vez hecho esto, debe pegar los nombres en las espaldas o en la frente de los participantes cuidando que ellos no puedan ver la palabra que les tocó.

Para descubrir su palabra, las personas deberán hacer al resto preguntas que puedan ser respondidas con un Sí o un No. Una vez descubiertas todas las palabras, los jugadores deben encontrar a su par. Para finalizar, la pareja deberá compartir tres datos que no sabían el uno del otro.

Este ejercicio ayuda a desarrollar la comunicación, a aprender a hacer preguntas y a tomar un desafío con entusiasmo.

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