Primeros Pasos

Primeros Pasos

Este proyecto busca capacitar en el buen uso de los productos comerciales, a aquellas personas que abren por primera vez una cuenta corriente.

¿Cómo funciona la línea crédito?

La línea de crédito, como su nombre lo dice, es un crédito por un monto determinado, de fácil acceso, que el banco tiene disponible para que lo uses cuando lo necesites, sin trámites ni demoras. Si se te acaba el dinero de tu cuenta y necesitas plata para un imprevisto o una emergencia, el banco te va a “prestar” ese dinero de la Línea de Crédito que te aprobó.

La cuenta corriente funciona como una caja en el banco, donde estará tu dinero, sin riesgo de perderlo o que te lo roben, para que día a día puedas hacer uso de él. Al contratar la cuenta te entregarán una tarjeta de débito y eventualmente se le asociará una línea de crédito con un monto aprobado que se evalúa caso a caso.

El dinero que mantienes en tu cuenta también se conoce como saldo, por lo tanto, para tener saldo es necesario que deposites tu mesada, tu sueldo o lo que te pagan por hacer tus pitutos.

Para pagar o usar el dinero que has depositado en tu cuenta puedes:

  • Pagar con tu tarjeta de débito en cualquier lugar que reciban pagos con Redcompra, o con una transferencia electrónica. En ambos casos, el monto pagado o transferido desde tu cuenta se descontará en forma automática.
  • Sacar dinero en efectivo desde un cajero automático usando tu tarjeta de débito (conocido como “girar” dinero), que también se descontará desde tu cuenta en forma automática. Recuerda que para pagar o para sacar plata con tu tarjeta de débito necesitarás tener activada tu clave de seguridad. Y para hacer transferencias necesitarás tener a mano una clave dinámica, entregada por tu banco.
  • Por último, si pides un talonario de cheques, también podrás pagar con un cheque a terceros, es decir, autorizas al banco a descontar de tu cuenta una determinada cantidad que se le entregará a otra persona. O también puedes usar un cheque para abonar a otros productos que tengas en el banco como, por ejemplo, para pagar o abonar a tu tarjeta de crédito.

Debes preocuparte por mantener una cantidad suficiente de dinero en tu cuenta corriente para cubrir todos los pagos, giros de dinero que vayas haciendo o cualquier costo asociado por el uso de tus productos. Pero, si te quedas sin plata, está la línea de crédito que te ayudará a seguir adelante.

La línea de crédito, como su nombre lo dice, es un crédito por un monto determinado, de fácil acceso, que el banco tiene disponible para que lo uses cuando lo necesites, sin trámites ni demoras. Si se te acaba el dinero de tu cuenta y necesitas plata para un imprevisto o una emergencia, el banco te va a “prestar” ese dinero de la Línea de Crédito que te aprobó.

Por ejemplo: si en tu cuenta corriente tienes $10.000 y compras algo por $12.000 o haces un giro en cajero automático por $12.000, esos $2 mil pesos de diferencia, que no tienes en tu saldo, se sacarán de tu Línea de Crédito. Es decir, esta línea te “presta” $2.000, monto por el cual se generarán intereses diarios y otros cobros y seguros mientras ese monto se mantenga adeudado. Mientras más días estés “debiéndole a tu línea de crédito”, más intereses tendrás que pagar.

La recomendación es que apenas tengas dinero o saldo en tu cuenta corriente, te preocupes de pagar la línea de crédito, para evitar que siga aumentando tu deuda por los intereses diarios. Ese pago lo puedes realizar en la página web del banco, haciendo una transferencia desde tu cuenta corriente a tu línea de crédito o a través de las diferentes plataformas de pago disponibles. El pago de la línea de crédito tienes que hacerlo tú, no es automático (aún cuando tengas dinero depositado en tu cuenta corriente).

Para pagar los intereses e impuestos generados por el uso de la línea de crédito, una vez al mes el banco los descontará de tu cuenta corriente, generalmente los primeros días del mes siguiente al uso. Otros cobros asociados a la Línea de Crédito, como el seguro de desgravamen o comisión por renovación se cobran de manera anual o semestral, dependiendo de lo que hayas pactado al momento de la contratación.

A medida que vas pagando o abonando a la línea de crédito, ya sea por el monto total que utilizaste, o por una parte, el monto pagado se libera y queda disponible para usarla en otras oportunidades que necesites.

La línea de crédito es un crédito y por lo tanto tienes que usarla informado. Conviene usarla cuando tienes una emergencia o un imprevisto y necesitas dinero rápido que podrás devolver en el corto plazo. Si necesitas dinero que sabes de antemano podrás devolver en mediano o largo plazo, entonces te conviene evaluar otros productos de crédito, que tienen intereses menores.

Los productos financieros son una gran ayuda para administrar tu dinero. Úsalos bien informado y podrás sacarles un buen partido.